Ácido sin Ribonucleico

Competencias transversales

17:48 Wilander Dávila 10 Comentarios Etiqueta:


Hace unos días sucedió lo que pudo ser una catástrofe. Y no exagero. Fue un día jovial, pero por poco no comemos hallacas.

Allí estábamos, intercambiando quehaceres, ocios, con la cena cruda, hasta que Cristal notó que el enchufe dónde se encuentra conectado el computador estaba echando chispa. De pronto y más que suavemente, agarró fuego.

Suena hot. Pero no.

Gritaron: "Wilaaaaaaaaaaaaaaaaaaandeeeeeeer!!!". Entendí que se trataba de algo serio, pues no era habitual ese llamado a la cena.

Mi mamá bajó los breakers. Fue en busca de ayuda. Por suerte, contamos con un vecino que es electricista. Mi hermana, buscó una lámpara, con fines de alumbrar el área con el que "yo trabajaría" para solucionar el problema mientras llegaba la verdadera ayuda.

- ¿Qué rayos hago? Me autoformulé la pregunta.

Solo quería abrir YouTube, buscar un tutorial: "cómo apagar fuego por corto circuito casero" pero... Breakers abajo, sin luz, sin internet... ¡Rayos!

Cristal me tenía Fe. Pude notarlo. Pero, ¿para qué le voy a mentir? No sé qué hacer, más que darle con un zapato al fuego para intentar sofocarlo.

Llegó el "electricista", me regaló un pequeño empujón con el que quiso decirme: "déjame a mí". Y walá.

Viajando unas noches más atrás...

Decidimos hacerle una despedida a dos compañeras de trabajo que iniciaban su ruta con destino a Chile. Carcajadas, sandeces y simplezas primaban. Todo muy notorio en el vehículo que trasladaba éstos bufones, hasta que dejó de funcionar. Sí. Dejó de funcionar. Así de la nada se apagó como si de algo se tratara en aquél desolado ambiente. Éramos conscientes de que algo estaba mal. Lo que era aún peor, es que nadie sabía qué cable mover, qué órgano palpar, qué auscultar, qué sistema inspeccionar... ¿Qué tipo de paciente es éste?

Houston, ¡tenemos un problema!

Y si... Ésto lo había visto en varias películas también... En el titanic, por ejemplo. 

Después de dos horas, nos asistieron.

¿Saber o no saber actuar ante un cortocircuito? ¿Colocar o no colocar en neutro el troncomóvil,? Sólo he utilizado éstas anécdotas como ejemplo de que, a pesar de ser buenos estudiantes, nos queda mucho por aprender en esta vida. Y "mucho", queda corto.

Siempre hay excepciones y contextos, pero a menudo, si hacemos balance, a los estudiantes se nos escapan muchas cosas de aquello que yo llamo sabiduría popular, la erudición para hacer esas tareas cotidianas y no tan cotidianas que las generaciones anteriores dominaban a la perfección. Esa cultura de la vida la hemos perdido mientras decidíamos quedarnos en casa estudiando. Está claro que cuando acabemos la carrera desempeñaremos una labor importante. Es de admirar el esfuerzo que hemos hecho para llegar hasta donde hemos llegado, pero me gustaría ir un poco más allá. 

No todo en esta vida es la carrera, pero prácticamente todo nuestro tiempo lo dedicamos a ella, es evidente que vamos a flaquear por alguna otra parte. Es bueno darse cuenta de que no podemos dominarlo todo, aunque tengamos la falsa creencia de que sí. 

Con esto de Bolonia y los grados veo que cada vez se busca un poco más la iniciativa del estudiante, espabilar a los alumnos más allá de los apuntes. Bien, pero hay que trabajar especialmente por cuenta propia. 

Las pocas decisiones que he tomado durante mis estudios han sido del estilo "qué optativa elijo" o "a qué asignatura le dedico más tiempo". Cuando un profesor se aleja del temario dado a la hora del examen parece que el mundo se acabe; no estamos preparados para la incertidumbre. Si no, pregúntale al residente que hace su primera guardia asustado por tener auténticas responsabilidades.

Nos han llevado de la mano durante 20 años y cuando nos suelten habrá que escalar durante algún tiempo para luego poder andar por plano.

Hablemos de las competencias transversales...

Pero no de esas que se inventa la universidad y que nos exige tener al acabar la carrera. Hablo de las auténticas competencias transversales de la vida, las que se aprenden a base de golpes y que, por no exponernos muchas veces a ellos, jamás hemos aprendido. 

Voy a poner un ejemplo muy fácil: cocinar. Me niego a creer que un estudiante que haya acabado la carrera de medicina no sea capaz de hacerse unos spaggettis a la boloñesa o un arroz con huevo frito y tomate. Lo de la paella es más complicado, pero lo básico para sobrevivir es necesario dominarlo.

Otro ejemplo: limpiar los baños. Limpiar no es ordenar las cosas ni pasar un trapo con agua. Limpiar es agarrar el coleto, meter jabón y fregar como un condenado hasta que reluzca el mármol. No existe otra forma de librarse de la suciedad. 

Hay un mínimo de conocimientos de supervivencia que deberíamos conocer y desempeñar a la perfección sea cual sea nuestra situación. Soluciones prácticas a situaciones más o menos habituales que se nos pueden presentar en cualquier momento. Y mejor que las adquiramos lo antes posible porque la vida no se basa únicamente en estudiar unos apuntes o hacer exámenes tipo test.

"Aprendiz de todo, maestro de nada"


Ésta frase describe perfectamente lo que estoy tratando de explicar. Puede que la conozcas por su trasfondo peyorativo. Recrimina a quien pretende abarcar demasiadas actividades profesionales, lo que desemboca en ser incapaz de desempeñar una bien. No obstante, a mi me gusta ver su lado positivo, porque cuando pasamos el límite de los rendimientos decrecientes, cuando le dedicamos demasiado tiempo a una única cosa, no avanzamos, retrocedemos. 

Sirve como definición perfecta de una persona polifacética, preparada para cualquier situación, autodidáctica. Algo así como el/la manitas que sabe hacer de todo, pero extrapolado a la vida en general. Estar en constante aprendizaje, pero no solo de un campo en concreto, sino de todos. 

La vida no va por partes, todo tiene una sinergia. Hay muchas habilidades que a medida que nos independicemos echaremos en falta y tendremos que asimilar rápidamente para poder salvarnos de los malos tragos que se nos presenten: comunicación, finanzas personales, negociación, gestión… 

Creo que una persona no se conoce realmente hasta que está totalmente emancipada de sus padres. 

Tengo curiosidad por llegar a ese día y ver qué pasa. ¿Sobreviviré o acabaré debajo de un puente? Sea lo primero o lo segundo, ahora al menos sabré qué hacer ante un cortocircuito y qué no hacer ante un "offline" del vehículo.

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10 comentarios

  1. Es muy cierto, nuestro aprendizaje no debe girar en torno a algo, desafortunadamente muchas personas no lo reconocen y sólo por saber bien sobre un tema, creen saberlo todo. Bien, creo que siempre debemos estar consientes de que nunca lo sabremos todo, y que cada día se aprende algo nuevo.
    Primera vez que leo tu blog, me encanto!
    Saludos:)

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  2. Yo se encender fuego. Dónde está mi recompensa??

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    1. Te necesitábamos en aquél momento. ¿Por qué lo exclamas hasta ahora?

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  3. Muy de acuerdo. Te diré otra frase que de vez en cuando le repiten a un también estudiante de medicina que conozco : “a ti te quitan el libro de delante y estas perdido”.
    Realmente también es importante aprender "la vida"...

    Es Andrés.

    PD: Me crearé una cuenta en blogger solo para comentar y evitar el "anónimo".

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    1. Gran verdad, Andresín.

      No es mala idea lo de blogger, aunque, recuerdo en el bachillerato cuando me mostrabas esos relatos que te salían. Anímate a publicarlos. Así, la cuenta es algo más que un intermediario comentarista.

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  4. Me encanto, y si tu no sobrevives yo estare ahi para tii jajja kiss :( att: la negri

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    1. ¿Estarás en mi funeral?

      Es el gesto de amor más guapo que he leído.

      Loveu negri.

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  5. no se le quemaron las cejas??

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