Ácido sin Ribonucleico

La imaginación es el límite

21:20 Wilander Dávila 8 Comentarios Etiqueta:


En esta primera semana del año, estuve pensando mucho acerca de qué escribir en mi blog. Siempre que lo hago, pienso primero en lo que pudiera ser interesante para los lectores y, sobre todo que pueda expresar o transmitir vivencias que aporten alguna experiencia o valor para quien dedica algo de su tiempo en leerme. Les confieso que en estos días, muchas ideas y temas (bizarros o no) pasaron por mi pequeño artefacto mental. Al darme cuenta que estoy tratando de escribir algo y no fluye, y me sumerjo en una momentánea falta de creatividad, me surgió la idea de escribir precisamente sobre eso; la falta de creatividad y sobre esos micro detalles que hacen macro momentos.

EL BLOQUEO CREATIVO

Una de las cosas que les insisto mucho a todos mis compañeros es que organicen su tiempo, que trabajen planificando sus actividades y no aplicar la famosa frase de “para que lo resuelvo ahorita si lo tengo que entregar en 5 días”. Es ahí, cuando surgen los bomberazos y si a eso le sumamos lo que se tenía que entregar esos días, provocamos exceso de cargas de trabajo.

Es ese momento, con el tiempo encima, cuando desaparece la creatividad y surgen la productividad y el cumplimiento. Las cosas se hacen por cumplir sin dedicarle el tiempo necesario. Si hacemos las cosas cuando hay tiempo, tendremos mayor posibilidad para pensar, analizar y crear mejores cosas.

Siempre tengo presente lo que un día un profesor de Ética Profesional de mi bachillerato nos dijo cuando yo estudiaba mi Técnico Medio: "Si te gusta el cine de acción, ve drama; si te gusta leer revistas de tecnología de vez en cuando compra TV Novelas; si viajas en auto propio, un día vete en transporte público. Nunca sabes para quien te tocará crear una campaña de publicidad y deberás estar preparado, para conocer cómo entender ese target a quién te vas a dirigir". Grandes palabras, sin duda.

Hace unos días, menosprecié un artículo de un periódico muy conocido. Por eso mismo, por la falta de creatividad. El mismo artículo ya lo había visto en otro periódico. Y no era la primera vez.

No cambiaba mucho el hilo de redacción. Y si hay algo de lo que no soy muy amigo, es del focking bloqueo creativo. 

La estrategia nacional actual por la creatividad consiste en poco más que en rezar porque una musa griega pase por nuestras casas. Los problemas a que nos enfrentamos ahora piden que hagamos mucho más que esperar por la inspiración. Afortunadamente, la ciencia puede ayudar: conocemos los pasos que hay que dar para llevar a esa musa a nuestras casas.

En fin...

La paradoja de la falta de creatividad la veo como aquellos hombres que le envían una cerveza a la chica de la otra mesa, con el fin de conquistarla. O aquellos que copian tweets. O mucho peor, aquellos que en su discurso de graduación optarían por colocar: "¡gracias wikipedia!".

Es su falta de deseos de superación lo que incomoda.

Existen muchos prejuicios sobre el don de la creatividad, se puede nacer creativo y se puede aprender a ser creativo. Existe mucha información sobre procedimientos de desarrollo de la creatividad (cantidad de libros que tratan el tema, diversos tests, sitios en internet e incluso cursos dedicados a capacitar a aquellos que no se consideran creativos). El tema es un problema mucho más profundo, es cultural.

LA CRÍTICA

Desde que Eva tuvo en menos a la serpiente, los seres humanos hemos cometido el mismo error. Goliat menospreció a David, los israelitas a los habitantes de Hai, Chamberlain a Hitler, éste último y su partido "nazi" a los judíos, los estadounidenses a los vietnamitas y Abraham casi que todo. Sólo Dios vio venir un desastre.

En el siglo XIX se hablaba de los pobres de "mérito" y los de "poco mérito". Nuestro equivalente de los de mérito son "las familias trabajadoras". Los políticos de todos los partidos mencionan todo el tiempo esta frase en la radio o la televisión. Es casi como si se les hubiera dicho que nunca pueden decir sólo "familias", sin su adjetivo acompañante. 

Tal vez yo no soy muy influenciable, pero cada vez que los escucho siento simpatía hacia los irresponsables, perezosos o -por Dios santísimo- por los solteros que no tienen familias. ¿Acaso son menos dignos del tiempo de nuestros políticos y de nuestro cuidado sólo porque no tienen hijos? Pero hay puntos más serios que deben ser discutidos.

Para comenzar, no se requiere mucho cálculo político para ver que si se considera a algunas personas "de poco mérito", muy pronto se convertirán en eso. No hay mejor forma de convertir a un niño en un problema que enviarlo al rincón como castigo. 

Pero bueno, con el riesgo de sonar algo santurrón, también hay una pregunta irritante sobre el progreso humano. 

Sería bueno pensar que hemos avanzado un poco desde la época de Amiano hace más de 1.500 años. En algunos casos, por supuesto, lo hemos hecho. Nos podemos considerar afortunados de saber que los ricos no se rodean de batallones de sirvientes castrados. 

¿Pero no sería también una señal de progreso si tratáramos a todos como personas dignas de cuidado, más allá de si tienen mérito o son trabajadoras? 

Sería bueno pensar, en otras palabras, que podríamos convertir en prioridad el cuidado de los antisociales, las personas con sobrepeso, los fumadores y hasta quienes hacen ruidos horribles con sus narices. 

Pero me temo que no hacemos eso todavía.

¡ME REGALARON ALGO!

Ayer, una persona muy agradable, de esas que irradian paz y de esas que andan repletas de amor (las cuáles son muy pocas), me obsequió una...

No entendía lo que pasaba. En un momento estábamos del lado de allá del agujero. Al otro momento estábamos aquí, en este lado del agujero. La realidad era una sola, tenía algo en mis manos, forrado con un papel centelleante, como sus pensamientos.

De inmediato, me apoderé de un instinto desgarrador. Quería abrirlo. ¿Acaso era una broma? ¿Era una carta que decía: "lárgate a la mierda"?

Me percaté que sostenía un escrito. Lo leí y sonreí. Rápidamente noté que no se trataba de una estafa ni mucho menos de un objeto que saldría volando de allí y me cortaría parte de las cejas.

¡Era una libreta!

Y lo mejor es... Una libreta que contiene la portada del periódico que critiqué en aquél momento.

¡¡¡QUE DETALLAZO!!!

Lo que una vez critiqué, ahora lo tenía en un regalo. Y créanme, bonita manera de hacerme tragar todas mis boludeces (como dirían en Argentina).

Es didáctica y de bolsillo. Me sirve para anotar cualquier acontecimiento transversal que se me ocurra. Así como para tomar apuntes en este nuevo ciclo que se avecina. Sea para lo que sea que la utilice, será muy útil. Y me causará risa su portada. O mejor dicho... Recuerdos.

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8 comentarios

  1. Cualquier objeto por más pequeño que sea es bienvenido, la intención cuenta mucho.

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  2. Es Fabi <3

    (Escribí el anterior comentario)

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  3. La manera en la que captas mi atencion es increible, pero me acostumbraste a leer sobre medicina ¿donde quedo la medicina?

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    Respuestas
    1. "La falta de creatividad" la podemos enlazar con "La falta de solución" en algún tiempo determinado. Se trata de intentar contrarrestar la enfermedad con lo que contamos, lo que es positivo para el paciente en cuánto a términos empíricos.

      Esto tiene más vertientes, pero podríamos relacionarla en tal sentido.

      A tu perspectiva, puedes llevarla a otro ámbito. No dudo en que puedas hacerlo.

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