Ácido sin Ribonucleico

¿Estrellas como la nuestra? Déjame pensar...

03:37 Wilander Dávila 6 Comentarios Etiqueta:


Era luna llena que buscaba la manera de colarse entre las cortinas blancas para iluminar la sala en la que estaba con ella. Fija su mirada en mí y me pregunta que si hay más estrellas como la nuestra en el universo (se refería a su tamaño y características pues hablábamos de la posibilidad de encontrar planetas habitados similares al nuestro). Cuando me hacen estas preguntas, hago un suspiro como el de Marti de C de Ciencia y siempre me sorprendo, más viniendo de una persona bastante culta. Yo doy por hecho que no todos, pero sí la mayoría, sabemos lo básico al menos sobre nuestra propia Galaxia, pero ciertamente no es así. Cada día soy más consciente de que para la mayoría, el universo en el que nos encontramos es una abstracción, algo ajeno, desconocido y lejano. Es, una maldita realidad. 

Y una vez más se me dificulta encontrar las palabras correctas, e incluso absorber el oxígeno para articularlas se me ha hecho imposible esta noche, como una de tantas otras, sin más compañía que que el sonido del silencio sepulcral y una vez más, con un millón de memorias pasando por la autopista construida en mi mente y ofreciéndome un sinfín de emociones por sentir, pero solo una logra salir de la vitrina solo para adherirse a mí: la maldita realidad. Me gustaría que hubiese sido de otra forma. Quizás menos apasionada, quizás menos precavida. 

Y yo me pregunto, ¿Qué ha pasado con la famosa curiosidad humana? ¿Cómo es posible que pretendamos saber quiénes somos sin tener el más mínimo interés por el lugar en el que nos encontramos? ¿Por qué, llegados a un punto de la madurez, no sentimos la curiosidad natural de saber dónde estamos realmente y cómo es que estamos aquí? Y si la sentimos, ¿Por qué no indagamos? Porque... ¿Es cosa de frikis? Para la mayoría ser culto es saber de historia o literatura y me parece acertado al cubo, pero como dicen por ahí, este conocimiento básico debería ser normal a estas alturas. ¿De qué mierdecilla sirve saber cuándo se libró la batalla de Lepanto si no sabes dónde está Lepanto?

La respuesta correcta sería que Lepanto se encuentra en un planeta rocoso de un sistema estelar formado por 8 planetas, más de 100 astros menores y una estrella amarilla de tamaño medio en la mitad de su vida. Un planeta habitado por infinidad de seres, algunos más inteligentes que otros, y en el que se libran batallas desde que hay seres humanos, batallas como la de Lepanto.

Es como el hormiguero bullicioso que se encuentra en un rincón de Central Park totalmente ignorante de que hay una inmensa metrópoli a su alrededor y un mundo entero más allá. Eso sí, sabemos la vida y milagros de los famosillos, estamos al día de politiqueos, accidentes, guerras, catástrofes y fútbol. Y como de la realidad que nos rodea apenas sabemos nada, además somos supersticiosos y nos dejamos engañar fácilmente por la primera pitonisa de tres al cuarto que se nos ponga por delante. Y nos calificamos a nosotros mismos de especie inteligente...

Es como vivir en Matrix, en una burbuja aislada. ¡Rayos! La frase "Hay gente pa tó" no falla nunca.

Bajo aquel cielo y este cielo, para ella y para todos aquellos que sientan verdadera curiosidad por su entorno: Estrellas como la nuestra, solo en nuestra Galaxia, se cuentan por miles de millones. La nuestra es una estrella de lo más común, enana amarilla, cuya vida útil se estima en 11.000 millones de años y que se encuentra en la mitad de su vida.

Las distancias en el Universo son inimaginables para la mente humana, incluso si hablamos de distancias dentro de nuestra propia Galaxia, o si hablamos de distancias dentro de los confines del Sistema Solar.

Como ejemplo: La estrella más cercana a la nuestra es Próxima Centauri y se encuentra a 4,22 años/luz (39,89 Billones con B de km) de distancia, mirando en dirección a la Constelación de Centauro, y en realidad es un sistema triple. Está formado por dos estrellas binarias: Alfa Centauri A (una estrella amarilla similar al sol) y Alfa Centauri B (una estrella naranja), que orbitan entre sí alrededor de un centro de masas ya que están vinculadas por efecto de su propia gravedad, y forman un sistema estable con un periodo orbital de 80 años. Y hay una tercera estrella llamada Próxima Centauri (una enana roja solo visible a través de telescopios muy potentes) que orbita alrededor de las otras dos, en una órbita mucho mayor de varios cientos de miles de años (motivo por el cual hay dudas de que realmente pertenezca a ese sistema).

Que vértigo siento al escribir estos datos...

En estos momentos tenemos varias misiones buscando planetas similares al nuestro (aunque la similitud no es requisito imprescindible para que alberguen vida) pero sí es más fácil detectar el tipo de vida que ya conocemos. Bajo mi enfoque, el que está dando mayores resultados es la sonda Kepler, un maravilloso invento muy fiable, que ya ha detectado unos cuantos cientos de candidatos en un trocito relativamente pequeño de nuestra Galaxia, algunos de los cuales ya se han confirmado por otros medios. En aproximadamente 3 o 4 años tendremos una lista de planetas con posibilidad de vida, más que considerable.

Cuando tengamos el listado de planetas ¿Qué vamos a hacer? ¿Enviamos señales a solo 300.000 Km/s y esperamos? 

- Qué solos estamos entre tanto polvo -. Me susurraba.

Se recostó a mi lado con la tenue luz de las lámparas que apenas alumbraba nuestros rostros. Me besó de manera brusca pero con una dulzura escapada del cielo – combinación que solo ella sabía lograr –. Me fundí en mí mismo. La lava quemaba mis débiles venas pero la dejaría desarmarme. Alcé la mirada por última vez aquella noche, me perdí en sus ojos. Y fue allí, pasadas las tres de la madrugada, que entendí lo que era estar perdido y luego encontrarse.

Los seres humanos llevamos existiendo en comparación, lo mismo que ocupa el pensamiento de una pulga en la historia del universo. Nos hemos pasado la vida aferrados a creencias surrealistas porque no teníamos medios para dar respuesta a las preguntas que nos hemos planteado al evolucionar. O nos ha dado miedo el conocimiento, como si la verdad fuera terrible. Llevamos toda nuestra historia reprimiendo nuestro avance a cada paso, pero por pequeño que fuera ese paso, se dio. Y aquí estamos. Llevamos la friolera de 50 años de nuestra era tecnológica y ahora la excusa es que ya deberíamos tener respuestas. Pues va a ser que no, que no es tiempo, no ha dado tiempo. Dejemos de frenar nuestros pasos con respuestas simples y autocomplacientes. Y sigamos avanzando con paciencia que hay que recuperar 6.000 años perdidos.

HUMANO, TAMBIÉN PODRÍA INTERESARTE:

6 comentarios

  1. Es difícil de asimilar, para quienes compartimos el amor por la ciencia, que la astronomía no sea centro de curiosidad para el gran público. Pero creo que es, tan solo, nuestro subjetivo punto de vista.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya sé que "hay gente pa tó", pero cada vez es más frecuente y las siguientes generaciones vienen con poco equipaje.

      Eliminar
  2. Profesor Sebastián10 de abril de 2017, 15:56

    Hola Wilander, comparto tu indignación y malestar ante esa clase de preguntas. Pero por lo menos ten en consideración que una persona que pregunta, es una persona que desea aprender o conocer acerca del tema, sino ni siquiera preguntaría. Mucho peor que preguntas de ese tipo son las afirmaciones. Yo soy bien conocido en mi ámbito laboral como “el tipo de la ciencia” o “el astrónomo”, y créeme que me he tenido que enfrentar a afirmaciones de una gama de estupidez inconcebible. Personas que sin siquiera un mínimo de conocimiento científico me han dicho, con la certeza de la muerte en el rostro, que “no creen en la teoría del Big Bang”. Instantáneamente, la pregunta que me surge es “¿Cómo hace este hombre para asociar la palabra “creencia” con el modelo que mejor explica la creación de todo nuestro Universo?”. Ante esa clase de afirmaciones, a veces elijo no responder directamente, porque mis palabras pueden resultar un poco “subidas de tono” y desencadenar algo peor. Esa vez, en cambio, contuve la respiración, junté un poco de paciencia y traté de responderle al susodicho. Pero la mayoría de las veces termino descargándome con mi blog, como lo haces tu en este magnífico artículo. Y así, una pregunta o afirmación estúpida, se termina convirtiendo en una excelente oportunidad para aprender y explicar sobre un tema, como también lo has hecho magníficamente aquí.

    Y con respecto a preguntas estúpidas, la peor que me han hecho en mi vida fue: “¿eres astrologo, no?”. Que una persona adulta no sepa la diferencia entre astronomía y astrología, eso si me preocupa. Por cierto, felicitaciones por el blog, realmente muy bueno. Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Soy de la opinión de que el desconocimiento de algo tan común a todos, nos hace vulnerables. ¿Cómo se va a saber la diferencia entre astrología y astrofísica si de astrofísica no sabemos nada pero de astrología estamos rodeados?

      Gracias por tu comentario profesor, ¡qué gusto que me leas!

      Eliminar
  3. Excelente, me encantó todo, especialmente el interés que tienes y lo mucho que sabes. Muchas gracias por el trabajo y por compartirlo con quienes nos interesa (:

    ResponderEliminar