Ácido sin Ribonucleico

Mi ventana

20:51 Wilander Dávila 2 Comentarios Etiqueta:


Mientras sigo inmóvil frente a mi ventana, mi mente repasa el plan: ahora que salga de aquí, beberé café y tomaré un pequeño desayuno. Después saldré a hacer ciencia. Como de costrumbre, llevaré unas cuantas hojas milimetradas en un folder desolado y después de unos momentos me sentaré en alguna roca y miraré al cielo para recordar de dónde venimos. Al volver a la habitación, sacaré el revólver de la maleta y…

No es la primera vez que planeo esto. Con una que otra variación, la historia tiene el mismo desenlace. Solo que esta vez he decido ponerle punto final.

No dejaré una nota porque eso obliga a plantear un motivo. Aislar un solo motivo no es fácil: hay emociones que no se pueden condensar en un par de enunciados porque son tan interiores que escapan a una explicación. Si bien dejar una nota es una muestra final de cortesía para deslindar de responsabilidad a otras personas, en mi caso no será necesario porque es un final que lleva largamente anunciado, que se ha ocultado y resurgido tantas veces que parecía inofensivo.

Mejor salgo a deambular, voy a un bar. “Necesito un trago”, pienso. Entro y después de pedir mi trago me voy a sentar a una mesa apartada. Abro el libro, inicio un viajecito y me abandono. No hay nada más gratificante que el aislamiento. Frente a mi ventana. 

Es mi ventana favorita. Mi puerta de salida. Y siempre lo será.

HUMANO, TAMBIÉN PODRÍA INTERESARTE:

2 comentarios